Y aquí me tienes, escribiendo
éstas líneas a media noche, escribiendo el pensamiento más profundo, más
sincero, tan real como tus caricias, aquel que surge cuando en realidad todo puede
pasar, este sentir que se expresa mejor con besos y miradas que con palabras
que se quedan grabadas pero que no representan más que solo eso, aquí estoy
redactando estos versos que hoy pueden ser parte de nuestras vidas gracias a
los besos que nos hemos entregado, aquí estoy sentado con un cigarrillo
deletreando tu nombre, pensando en esa sonrisa que provoca las más intensas
pasiones, recordando los te quiero que me dices con cada mirada, sintiendo tu
corazón latir cada que me abrazas, que no
niego lo mucho que me gusta recordar, aquí me tienes antes de dormir pero como
todas las noches pensando en ti, porque eres el último pensamiento que tengo
antes de cerrar los ojos y que en mis sueños siempre te haces presente, porque
al despertar lo primero que hago es pensar en ti, aquí me tienes como un niño
entusiasmado al saber que tus sentimientos pueden llegar a ser recíprocos, aquí
me tienes deseando poder estar a tu lado y que acurrucados podremos dormir,
quizá no físicamente pero si en nuestra mente, aquí estoy, luchando contra esta
marea de sentimientos que cada día se fortalecen más, luchando por lograr
acrecentar todo esto que hoy pienso de ti, luchando por saber si un día
podremos estar juntos y al fin decirte dulcemente al oído: junto a ti, aquí me
tienes, como alguna vez lo presagie en estos dulces versos.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
domingo, 13 de diciembre de 2015
Tu mirada
Tienes una mirada que me
emociona, que me hace sonreír, que me enloquece, tu mirada es lo que hoy y
siempre necesitaré para ser feliz, quiero perderme en tus ojos y pasear por tu
mente, quiero saber qué es lo que piensas al verme porque lo que tu provocas en
mí, día a día te lo digo, quiero que seas parte de mi vida, quiero que tu
mirada se quede grabada en mi mente y sea lo último que recuerde al cerrar los
ojos, quiero que tu mirada se quede en mis sueños y me hagas feliz también ahí,
quiero recorrer con tu mirada mi sonrisa y te des cuenta, que es gracias a ti,
quiero que tus ojos me vean día a día y se percaten que mi motivación eres tú,
quiero, quiero, quiero que tus ojos nunca dejen de brillar y si en algún momento
se entristecen quiero estar ahí para apoyarte, para abrazarte, para decirte que
te quiero y que todo estará bien, eso quiero, a pesar de los miedos, a pesar de
las diferencias, no solo quiero tu mirada, no solo quiero tus ojos, no solo
quiero tus besos, no solo quiero tus caricias, te quiero a ti, no para un rato, sino para toda una
eternidad, aunque sé, que tienes un defecto y ese es
: no despertar a mi lado.
sábado, 12 de diciembre de 2015
En el espejo
Fueron muchos años de compartir
nuestras vidas, éramos la pareja perfecta, todo era sonrisas, todo era amor,
todo era belleza a nuestro alrededor, nunca olvidaré aquel momento tan mágico
en donde me pidió que uniéramos nuestras vidas para la eternidad, aquel momento
tan irónico porque lo que parecía ser un día gris y lluvioso, resultó ser el
día más feliz de mi vida, me pidió matrimonio, me sentía la mujer más
afortunada del mundo al saber que el hombre al que amaba me pedía estar conmigo
siempre, sin lugar a dudas era la mujer más dichosa del mundo.
Tiempo después de nuestra unión,
todo comenzó a cambiar repentinamente, lo que antes eran halagos se convertían
en insultos, lo que primero fueron dulces caricias se convertían en empujones,
en humillaciones, no sabía que pasaba, no sabía que era lo que le estaba
faltando, hice de todo, cambié mi look, cambié mi forma de ser para él, lo que
nunca fue suficiente.
Uno de mis temores más grandes
siempre había sido el océano, él sabía que yo nunca estaría más de 2 horas en
el mar, pero al parecer eso no le importaba, al parecer lo que quería era darme
una lección, me llevó a la fuerza a un paseo con sus amigos, fueron 5 días muy
tristes, 5 días humillándome, muriendo de miedo , no sabía que sucedía, todo
era gris, todo era soledad, a pesar de haber estado con más personas en esa
semana, no quiero ni recordar esos momentos.
La última noche, yo estaba decidida,
no entendía porque aquella persona a quien le entregué mi vida entera me estaba
traicionando de esa forma, no entendía las razones para destrozar algo que yo
le regalé, lo único que deseaba era que lo cuidara, que lo quisiera como yo
quería el de él, aunque ahora que lo pienso bien, nunca fue mío su corazón.
Decidida regresé de ese calvario,
y con muchísimo miedo, le pedí terminar lo nuestro, aquellos años de matrimonio
no fueron lo que pensé, su reacción fue violenta, su reacción fue de odio, me
dijo cosas horribles, me dijo que “nunca encontraría al amor de mi vida porque
lo estaba dejando”, la verdad yo le creí todo. El tiempo pasó, después de
nuestra separación, empecé a subir de peso de una forma en la que nunca había
pasado, dejé de ser alegre, mi rostro reflejaba el odio de él hacía a mí y
sobre todo el que yo misma me tenía, empecé a creer que él tenía la razón.
En mi camino se cruzaron personas
maravillosas, mi familia nunca me dejó sola, mis verdaderos amigos siempre
estuvieron ahí, pero yo no quería nada de eso, lo que deseaba era morir, no
niego que tuve momentos en donde el suicidio pasaba por mi mente, sé que era
una estupidez.
Después de terapias, después de
empezar a salir del agujero en donde me encontraba empecé a luchar contra la
nostalgia, comencé a ser como era antes, claro, más fuerte, más dura, pero aún
pensaba que él tenía razón, pensé que nunca encontraría al amor de mi vida.
El tiempo pasó, mi cuerpo empezaba
a demostrar que podía recuperarse, y entonces entendí que si mi cuerpo podía,
mi corazón y mi mente también lo harían, así que estaba a decidida a ser feliz,
en ese transcurso de tiempo llegaron a
mi vida varios hombres, pero, notaba que ellos al saber que yo estaba
divorciada lo único que deseaban era acostarse conmigo, ninguno tenía intenciones
reales conmigo, lo que me ocasionaba caer en la misma depresión de nunca encontrar al amor de mi vida, a
veces me arrepentía haber dejado a aquella persona, que a pesar de que me
humillaba y golpeaba siempre estaba ahí para mí, pero después comprendí que esa
era una estupidez y que la decisión que tomé fue la acertada, y sabía que si
tenía que quedarme sola lo haría, pero eso me ocasionaba miedo, no niego que
después de mi ruptura me hice una mujer insegura, demasiado nerviosa.
Hoy en la mañana al despertar,
todo era bello, los pájaros cantaban hermoso, el sol estaba radiante, la mañana
como nunca se veía demasiado feliz, al dirigirme a tomar la ducha, caminé y
pasé a lado de uno de esos espejos que
había decidido volver a colocar en mi hogar, aquellos que quité porque no
quería ni verme, no quería darle la razón a aquel canalla, al pasar por uno de
esos espejos, de reojo me quedé pensativa, observé detenidamente mi rostro, mi
cuerpo, me observé a mí misma, y hoy al fin comprendí que él no tenía razón,
porque hoy sé que el amor de mi vida siempre ha estado ahí, solo que nunca le
había puesto atención, el amor de mi
vida, era quien se reflejaba en el espejo.
Dana.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Gracias
Y de pronto todo terminó, las
mañanas eran frías, el día se convertía en el infierno mismo, la noche la
pesadilla hecha realidad, nada es como antes, nada es como cuando estabas
presente, no recuerdo ningún momento malo contigo, todo era felicidad, todo era
alegría, todo armonía, pero todo eso terminó, como cuando se consume una
fogata, lentamente desapareciste de mi vida, que injusto fue aquel momento en
el que tuvimos que despedirnos, porque tu alegría siempre fue parte de mí, tú ,
el único ser que al llegar a casa se alegraba, quien me despedía sin reproches,
que solo me abrazabas al verme, tú, hoy ya no estás conmigo, a veces creo que
todo esto es demasiado cruel, un mundo donde todos contra todos nos odiamos y
que cuando el amor real aparece a nuestra puerta es demasiado efímero, es muy
corto, pero hoy te puedo decir gracias, gracias por los 8 años que estuviste a
mi lado, gracias por todo, te adoro y te
voy a extrañar, para ti con todo mi amor, mi mascota preferida, gracias pulgas.
lunes, 7 de diciembre de 2015
Tulipanes
Aquel día recuerdo muy bien, que
me levanté demasiado emocionado, porque al fin obtendría una respuesta de la
pregunta que le hice la última que vez que nos vimos, recuerdo muchísimo y
hasta se me eriza la piel, parecía un niño en la noche previa a navidad, esa sensación que tenía años de no
sentir, no recordaba lo que era sentir esto por una chica.
Ella sin duda, mi inspiración,
todo lo que hacía lo realizaba para que me viera, para hacerme notar, hasta que
un día lo logré, ese fue el día más feliz de mis últimos años, el recordar su
primer “hola” fue como manifestar un sentimiento tan bello, tan grandioso. Los
días pasaron, nuestras conversaciones se incrementaban, todos los días nos escribíamos,
nos llamábamos con la mente, pensando mucho en ella, en sus ojos obscuros pero
que reflejaban demasiado brillo, que iluminaban hasta mis noches más
tenebrosas, y que decir de su sonrisa, capaz de dominar todos mis demonios, de
entenderlos, de compartirlos, sus abrazos eran capaces de detener la erupción
del volcán, de tranquilizar las mareas más peligrosas; ella era capaz de todo.
Aquella noche la recuerdo y cada
que visualizo su rostro me estremece, recuerdo ese beso tan tierno, tan bello,
tan excitante, que logró convertir el infierno en paraíso, porque cuando sentí
el rose de sus labios con los míos nunca imaginé que me provocaría ese
torbellino de sentimientos, no puedo negar que el nerviosismo me invadía, las
palabras se trababan, los pensamientos se esfumaban, porque la única imagen que
mi mente proyectaba, era la de su ser, el único sonido que mis oídos escuchaban
era aquel que solo ella sabía hacer, sentí que mi corazón latía sin parar con
una fuerza superior, no tanto como la de su belleza porque ésta es
incalculable. De pronto me armé de
valor, le propuse que empezáramos a escribir una historia juntos, le dije que
estaba dispuesto a compartir mi libertad
con ella, ella no sabía que decir, estaba impactada, posiblemente
asustada, no decía ni una palabra, solo esbozaba sonrisas nerviosas, lo pude
entender, quizá era muy pronto para
escuchar aquella propuesta tan segura, tan convincente.
Al fin se había llegado el
momento de volver a verla, mi emoción era insoportable, quienes me conocen
sabían que algo me pasaba, y estaban en lo correcto, me estaba enamorando de
quien se había convertido en la dueña de mis sueños, de quien estaba conmigo
todo el día en mi pensamiento, de aquella persona por la que fui capaz de
romper mis miedos. La cita se pactó en el parque donde la conocí , esa ocasión
ambos nos encontrábamos haciendo ejercicio, fueron varios días los que pasaron
hasta que por fin escuché su primer “hola”; se había llegado la hora, las 4pm
para ser exactos, ahí estaba yo, sentado con un ramo de rosas rojas, aunque
sabía de su amor por los tulipanes, que debo confesar que también los traía
conmigo pero estaban destinados a ser entregados en el momento exacto, por supuesto
que se los daría de sorpresa. Recuerdo muy bien que no llegó a tiempo, pasaron los
25 minutos más largos de mi vida, cuando al fin, a lo lejos la vi, mi ritmo cardíaco comenzó a acelerarse,
mientras ella se acercaba mi corazón ya no podía más, es posible decir que pude
ser víctima de un infarto jaja, de pronto ella llegó al encuentro, me sonrío,
me abrazó, no dijo ni una sola palabra, solo me veía, yo parecía un estúpido adolescente
por mi emoción y alegría, le entregué las rosas, ella seguía sin decir ni una
sola palabra, yo no sabía que pasaba, quizá estaba nerviosa porque había
decidido enfrentar sus temores y darme el sí que yo tanto anhelaba, hasta que
de pronto…
Hoy escribo esta memoria de aquel
momento en donde recibí un duro golpe, aún después de 1 año de lo sucedido no
he podido superar aquellas palabras que de su boca salieron: he regresado con
la persona que amo, lo siento mucho. Hoy lo escribo, porque a un año de lo
sucedido hoy ella se casa con el “amor de su vida” mientras que para mí, ella
lo seguirá siendo. Fui un estúpido porque cuando imaginé que la historia empezaba, todo terminó.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Presentas y te vas
La sociedad está siendo testigo del reclamo de miles de maestros hacia una reforma que se dice educativa, pero que, según los docentes, lastima de forma notable sus derechos laborales.
Esto porque la ley, desde 2013, incluye una palabra que hace temblar a más de uno: la "permanencia" en su puesto laboral, y la terminación de ésta si acaso salieran mal en la evaluación que se les impone.
Hoy nos damos cuenta que una aprobación exprés de la reforma en las legislaturas estatales, en la que no existió el consenso con el magisterio, dejó entre 60 y 120 días sin clases a niños en el sur del País. Actualmente estudias cinco años para ser maestro y después la Secretaría de Educación o, bueno, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) te quita la oportunidad de ejercer en el sector público por no acreditar una evaluación en la que no existe un lineamiento y no se menciona siquiera una calificación de aprobación.En adición a ello, según los maestros, este intento de examen tiene graves errores de ortografía y, sobre todo, no se puede evaluar con la herramienta de opción múltiple el conocimiento de quien educa a tus hijos.No se puede dejar de lado en este escenario la conformación del INEE que, a pesar de ser un órgano autónomo, las ternas para llevar sus riendas serían propuestas por el Ejecutivo federal a consideración del Senado.En efecto, no es que seamos malpensados, pero si los maestros hoy conforman un brazo fuerte a nivel nacional, ¿se imaginarían una negociación, pero ahora por acreditar evaluaciones a cambio de apoyo de alguna causa política?
Hace unos meses estuve platicando con directivos tanto de escuelas primarias como secundarias y me comentaban que algunos inspectores realizaron una visita a funcionarios de la educación en el Estado (anterior administración), para hacer una serie de preguntas referentes a la "evaluación". La única respuesta que encontraron fue: "esto viene de México, nosotros tampoco sabemos cómo procederá". Es inverosímil que ni la misma autoridad tenga certeza de la forma en la que se procederá con este acto que resulta finalmente punitivo.Pero más lamentable es que con dicho examen se busque crear una educación "de calidad", cuando no existen los medios para impulsarla.
Tan sólo con hacer un recuento básico nos encontramos con que la infraestructura es pobre o nula en muchísimas escuelas; el maestro que acude a zonas alejadas de su ciudad, además de ser evaluado y criticado, tiene que aprender las lenguas que se hablan en la región, o peor aún, profes que por su espíritu de servicio terminan pagando de su propio bolsillo materiales para el buen desempeño de sus clases y aprendizaje de sus niños.
La exigencia a los docentes aplica, sí, pero no cuando sus salarios se encuentran por los suelos. De igual manera, no es posible que se oferten puestos directivos a quienes no cuentan con la trayectoria y experiencia, o peor aún, que con un examen de algunas horas se determine su docencia.
Es cierto que hay maestros que no tienen vocación, y que por el viejo sistema de repartición de plazas muchos pensaban en un sueldo seguro y un retiro pasable, pero por ellos no la deben llevar todos.
Hoy debemos considerar al maestro en su contexto, pero también exigir que se le dote de instrumentos necesarios para una buena enseñanza. Y entonces sí, después de brindarles las herramientas, que se evalúe su permanencia, pero no antes.
Porque entonces hoy el maestro estará más preocupado por acreditar una evaluación que por educar, el Estado por examinar que por preparar y, en medio de esto, quedarán los niños de México que siguen sin comprender a cabalidad lo que leen al concluir la educación básica.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
La Fogata
Lentamente la fogata se consumía, la noche empezaba a ser demasiado
abrumadora, mi mente nublada por el dolor de saber que la perdí para siempre, deseaba
derramar alguna lágrima que me hiciera descansar, tristemente no pude hacerlo,
crecí entre dureza y es complicado demostrar lo que siento, entonces, ahí
estaba yo, en medio de la nada, en compañía de mi inseparable botella de coñac,
alejado de la población en aquella noche
fría, mis ojos eran testigos de como el fuego poco a poco desaparecía, cosa
rara, porque eso me hacía recordarla , me hacía pensarla, el saber que esa
fogata representaba lo que nosotros vivimos, porque al encenderla las llamas
eran poderosas, hermosas, bellas, pero la descuide y sin dificultad se apagaba,
no era posible poder comparar aquello con el amor, pero así fue, aún recuerdo
su sonrisa , sus palabras, sus caricias, sus manías, sus reclamos, su ser, su
olor, su mirada, la conocía tanto que podía terminar algún comentario que ella
hiciera, pero, pues todo eso se consumió.
La noche era demasiado fría, me
quedaba sin el calor que la fogata me brindaba, mi coñac como todas las noches
se terminaba rápidamente, ese momento
tan tétrico me hacía pensar incongruencias, me hacía reflexionar y pensar
volver con ella, luchar por reconstruir lo que antes fue, o mejor, iniciar un
nuevo amor, un nuevo comienzo, sin ataduras, sin esconder lo peor de ambos,
pero sobre todo con comunicación, esto, es una incongruencia tan grande porque
he dicho estos años, que no volveremos a estar juntos, primero porque no nos
aguantamos y segundo, por ser un orgulloso. Pero la verdad es que sigue viviendo en mi
mente y corazón y la pregunta es ¿y lo que siento, debo demostrárselo?
Las horas trascurrían con
rapidez, el fuego se apagó, así como nuestro amor, decidí levantarme y entrar
en mi coche, me sentía tan solo, por primera vez tenía esa sensación que nunca
imaginé presenciar, al dirigirme a mi carro, pensé en correr a sus brazos, en
salir huyendo de ese lugar y visitarla a su casa, pero, va a decir que estoy
loco, que debo dejarla descansar, que ya no la busque, que yo fui el culpable
de nuestra ruptura, pero sé que en el fondo aún puede sentir algo por mí. Al
recostarme en el asiento trasero, y ver el cielo de mi carro, no podía
conciliar el sueño, mi cabeza daba vueltas, me quería reventar, pero después de
largas horas de estar recostado, por fin decidí volver a luchar por ella y fue
entonces cuando dormí.
Esa noche fue decisiva para mí,
al día siguiente, sin bañarme, sin rasurarme, con el sabor de alcohol en mi boca que fue mi único acompañante
aquella noche, manejé como un maníaco,
fueron los 30 minutos de mayor desesperación, me detuve a unas cuadras de su
casa, recordé que cerca de ahí había una
florería, así que compré tulipanes y rosas, estaba convencido que le encantarían.
Al fin había llegado a su casa,
tenía demasiado miedo, estaba nervioso, no quería bajarme de mi vehículo, hasta
que de pronto, veo que se abre la puerta de su casa, mi corazón comenzó a latir
rápidamente, las piernas me temblaban, estaba
emocionado porque posiblemente por la ventana vio que me estacioné fuera de su
casa, mis ojos desprendían un brillo como aquel que tuvo cuando nos besamos por primera vez, pero, quien salía
no era ella, nunca olvidaré aquel chico con buena apariencia, detrás de él,
salió la mujer que aún era dueña de mi corazón,
no se dio cuenta de mi presencia, los observé por minutos, él le
hablaba, ella sonreía, él acariciaba su cabello como yo lo hacía cuando empezábamos
a salir, ella correspondía, ella
sonreía, reflejaba alegría, reflejaba felicidad, hasta que por fin se
despidieron, él, la tomó del rostro, la miró fijamente y besó su frente, ella
sonreía, la vi nerviosa, la vi enamorada, y entonces fue cuando me di cuenta, que ella podría ser feliz, con
una persona que cuide de los detalles, y sobre todo que la hace sonreír en lugar de llorar, porque
aquel buen muchacho la veía con amor y con ternura, aquel buen hombre pudo
hacer lo que yo no mantuve, reconstruir lo que yo despedacé , encender una
bella fogata en su corazón…
Alrez_
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